Qué es realmente y cómo construirla de forma estratégica
Lees un post de Instagram de tu competencia y piensas «esto lo podría haber dicho yo».
Conoces a otras personas del sector con menos experiencia pero más resultados visibles.
Cuando te preguntan «a qué te dedicas» te quedas en blanco 30 segundos para proceder a explicar tus roles por 10 minutos.
¿Algo de esto habla de ti?
Entonces, te recomiendo seguir leyendo el post.
Qué es la diferenciación de marca (y qué no es)
La diferenciación de marca es la consecuencia de una serie de decisiones estratégicas que se repiten en el tiempo.
Esto tiene que ver con:
- a quién eliges servir
- (atenti a este punto) qué problema resuelves y de qué forma lo haces distinto a otros
- cómo lo comunicas de forma consistente
Qué suele estar faltando cuando no hay diferenciación
Estrategia.
Así de simple.
Falta alguien que te tome de la mano y te haga verlo, primero, para contarlo después.
A los fines de echar luz, quiero decir que, en mi experiencia, los elementos de diferenciación suelen estar rondando estos puntos:
Diferenciación de marca: tu centro de gravedad
La diferenciación no se inventa. Se detecta, se ordena y se decide.
Y suele sostenerse sobre cinco elementos que muchas veces están… pero no están trabajados.
1. Historia de marca
¿Tienes una historia personal que conecta con lo que haces hoy?
¿La has contado de forma consciente?
No se trata de contar tu vida.
Se trata de autorizar tu mensaje.
¿Por qué tú sí puedes hablar de esto?
2. Valores o propósito
¿Hay un propósito claro detrás de lo que haces?
¿Se nota en tu comunicación o solo está en tu cabeza?
3. Autoridad transferida
¿Has trabajado con clientes grandes?
¿Has llevado adelante proyectos gordos?
¿Lo cuentas lo suficiente?
4. Metodología propia
¿Tienes una forma propia de hacer las cosas?
Aunque no la hayas nombrado aún, seguramente en tu forma de acompañar existe:
- una combinación de herramientas
- una mezcla de aprendizajes y disciplinas
Y ellas dan como resultado un proceso que solo tú eres capaz de llevar adelante.
5. Energía de comunicación y mensajes
¿Usas términos propios?
¿Repites frases que tu audiencia hizo propias?
O dicho de otra forma:
¿Podrían quitar tu logo, colores e imágenes y seguir reconociéndote?
Cómo trabajar la diferenciación de marca de forma práctica
Hasta aquí, un poco de teoría.
Ahora, vamos a lo importante: ¿Cómo bajarlo a tierra?
1. Delimita tu público
¿Quién es esa persona a la que más puedes ayudar con tus servicios?
2. Define una propuesta de valor
Tiene que responder a tres cosas:
- qué haces
- para quién
- con qué resultado concreto
3. Identifica tu ventaja real
Spoiler: a esta altura de la vida, no vale decir «profesional» u «honesto».
Esos son mínimos básicos sin los cuales ninguna actividad lucrativa debería existir.
Piensa cuales de los elementos nombrados con anterioridad te daría más seguridad comunicar de forma consistente.
¿Tu historia? ¿Tus valores? ¿Tu proceso de trabajo?
4. Baja todo eso a lenguaje propio
Esto implica crear un universo propio al que invites a tus clientas a pasar, ponerse cómodas y quedarse.
¿Qué herramientas te ayudarían?
- definir tu concepto creativo
- tener tu propio universo verbal
- crear una buena estrategia de naming
El objetivo es contar lo que haces de una forma que se sienta muy propia y alineada a tu personalidad y a lo que defiendes.
5. Comprueba si funciona
¿Cómo? Poniéndolo en práctica.
Se nota en cosas muy simples:
- ¿Te repiten con tus propias palabras?
- ¿Te recomiendan por algo concreto?
- ¿Entienden a qué te dedicas en segundos?
Cómo saber si tu marca está bien diferenciada
Se nota cuando:
- se te asocia a términos que introdujiste a propósito
- ocupa un espacio concreto en la mente de tu cliente
- despierta las emociones que quieres despertar en tu audiencia
Para lograrlo, solo hace falta tener una estrategia de marca y branding bien trabajada.
Luego, ser consistente en tu comunicación.